El diseño de este restaurante y espacio para eventos frente a la playa crea una fachada
levemente curva que abraza una gran terraza y pone al mar como protagonista.
El edificio de madera, compuesto por tres gajos, asciende hacia las esquinas orientadas al
océano, abriendo el volumen a las mejores vistas y amplificando la espacialidad interior. Con
una presencia clara e icónica sobre la costa, la arquitectura se convierte en el escenario
perfecto: un lugar donde las vistas, la luz y la silueta del edificio contribuyen a que cada evento
sea verdaderamente memorable.