Este conjunto residencial se organiza alrededor de un parque central elíptico que alberga amenidades semienterradas bajo una suave ondulación del terreno. Los doce edificios residenciales, dispuestos para optimizar las vistas, forman cuatro grupos identificables, cada uno con sus propias plazas, actividades y carácter.
Los edificios de planta triangular pueden albergar, indistintamente, seis departamentos de tres dormitorios o una combinación de unidades de uno y dos dormitorios por nivel. Las barandas de los balcones se extienden bajo el nivel de las losas y cumplen una doble función como parasoles, elementos imprescindibles en la zona climática donde se emplaza el proyecto. La fuerte expresión resultante, sumada a la forma triangular de los edificios, atenúa el impacto visual de las fachadas y ofrece una escala más humana a las plazas y al parque central.